martes, 28 de junio de 2011

DOLOR DE ESPALDA INFANTIL

Muchos de nosotros asociamos el dolor de espalda a una molestia propia de los adultos. Sin embargo, cuatro de cada diez niños y la mitad de los adolescentes sufren dolor de espalda. En España, a los 15 años,  más del 50% de los niños y casi el 70% de las niñas ha padecido alguna vez dolor de espalda, lo que reduce su actividad diaria y su calidad de vida.
Prevenir mejor que curar
Delante del ordenador: La pantalla debe estar a unos 45 cm de distancia frente a los ojos, a su altura o ligeramente por debajo. El teclado ha de estar bajo, para no levantar los hombros y poder apoyar los antebrazos en la mesa. Las muñecas y los antebrazos deben estar rectos, el codo flexionado unos 90º. Si usan mucho el ratón, deben alternar la mano con la que lo manejan y usar una almohadilla bajo la muñeca. La iluminación debe ser natural. No se aconseja estar más de 45 minutos delante de la pantalla.
Los niños cada vez pasan más tiempo sentados; a las horas de escuela, deberes, etc., hay que añadir el tiempo que hoy en día pasan jugando a las videoconsolas; el porcentaje de sedentarismo infantil se ha incrementado en los últimos años, por esto hay que inculcarles una buena higiene postural.
Sentarse adecuadamente: Deben sentarse lo más atrás posible en la silla, apoyando los pies en el suelo y con las rodillas al nivel de las caderas, mantener la espalda recta y los codos apoyados. Han de cambiar de postura frecuentemente y levantarse a cada hora.
Hacer buen uso de la mochila: Las más aconsejables son las mochilas con ruedas de altura regulable. También se puede usar una mochila cómoda, de tirantes anchos y acolchados, de modo que el peso quede próximo al cuerpo y repartido entre los 2 hombros. No se debe utilizar la mochila como bandolera. Si sólo se usa un asa, se produce la asimetría en la carga y se flexiona lateralmente la columna. Si las asas son estrechas y se clavan en los hombros pueden interferir en la circulación sanguínea y en el sistema nervioso. La carga trasportada no debe sobrepasar el 10% del peso del niño, debe permitirles en todo momento, caminar erguidos, sin apoyarse ni balancearse.
Es interesante acompañar estos hábitos con la práctica de ejercicio físico cada día.

¿Cuándo preocuparse por el dolor de espalda?

Debe consultarse al médico si el dolor de espalda tiene una o más de las siguientes características:
- Es incapacitante, el niño se niega a moverse o al hacerlo se desencadena el dolor.
- Es persistente, aunque no sea intenso, dura más de una semana.
- Se acompaña de hormigueo, calambre o insensibilidad en las piernas.
- El niño refiere pérdida de fuerza en las piernas.
- Si se acompaña de fiebre, decaimiento, palidez o hematomas.
- El dolor es fijo, es en un punto determinado de la columna

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